La vicia permite incrementar hasta un 30% los rindes del cereal por hectárea en el Sur santafesino. Ensayos del INTA marcan sus ventajas.

Por un maíz más competitivo

La incorporación de vicia como cultivo de cobertura en los sistemas de rotación del Sur de Santa Fe, incrementó hasta un 30% los rindes en maíz. Su inclusión apunta a mejorar las propiedades físicas del suelo, incrementar la fertilidad a partir de la fijación de nitrógeno y equilibrar el balance de carbono a través de un mayor aporte de biomasa vegetal.

“Más cobertura vegetal disponible disminuye la temperatura en la superficie del suelo, lo cual se traduce en menor pérdida de agua por evaporación y mejores condiciones para el crecimiento de las plantas durante el verano”, explicó Julia Capurro, especialista del INTA Cañada de Gómez – Santa Fe– quién agregó que el aumento del nitrógeno disponible incrementa el potencial de rendimiento del maíz y su competitividad frente a la soja.

Ensayos realizados en el Sur de Santa Fe determinaron que “el maíz sembrado sobre vicia rindió significativamente más en comparación con el resto de los tratamientos, que incluían otros cultivos de cobertura”, señaló Capurro, quien destacó que “los incrementos fueron de hasta 2.856 kilogramos por hectárea”.

La supresión del crecimiento de los cultivos de cobertura durante la etapa de floración –mediante la aplicación de herbicidas– permitió obtener volúmenes de materia seca que variaron entre 3.290 y 8.199 kilogramos por hectárea. Esto se vio reflejado cuando se usó solo vicia y en mezcla con avena, respectivamente.

Decidir el momento conveniente para “la aplicación del herbicida es un aspecto importante”, indicó la técnica del INTA Cañada de Gómez. El momento de secado dependerá de la biomasa vegetal obtenida y la ocurrencia de lluvias primaverales, de forma de lograr una correcta implantación del cultivo.

Capurro: “El maíz sembrado sobre vicia rindió significativamente más en comparación con los tratamientos que incluían otros cultivos de cobertura”.

La voz de las experiencias

Las experiencias, con distintos cultivos de cobertura y dosis variables de nitrógeno en forma de urea, se realizaron en dos ambientes característicos de la región: por un lado sobre relieves planos con suelos Argiudoles acuicos, en la localidad de Armstrong y por otro sobre relieves ondulados con suelos Argiudoles típicos, en Correa.

De acuerdo con la especialista “la vicia sola fue mejor antecesora para maíz que la mezclada con avena”. Asimismo, en los ensayos con “dosis bajas de nitrógeno fue donde se notó el efecto de la vicia sobre el incremento de rendimiento”.

En los diferentes ambientes estudiados, sólo en la parte aérea de la materia seca producida por la vicia, se encontraron aportes de hasta 1.201 kilogramos de carbono, 88 de nitrógeno, 12 de fósforo y 5 de azufre por hectárea.

Por esto, los resultados sitúan a los cultivos de cobertura como una alternativa de manejo con excelentes perspectivas, debido a la posibilidad de incrementar la productividad del maíz, disminuir la necesidad de fertilizantes nitrogenados y aportar volúmenes importantes de materia seca que se transformará en materia orgánica rica en nutrientes.