El manejo diferenciado de los insumos y de los cultivos dentro de cada lote mejora considerablemente la productividad y permite beneficios por más de U$S 8 mil.

Cuando la productividad depende de la dosis

Una pregunta formulada con frecuencia es si la agricultura de precisión permite a los agricultores lograr mayores beneficios económicos como resultantes del aumento de la producción y/o de la reducción del uso de insumos. La respuesta positiva surge del informe del INTA – Agricultura de Precisión, sobre dosis variable con una sembradora robotizada, que señalan beneficios por más de U$S 8.000 en un lote de 40 hectáreas durante seis campañas de siembra.

Andrés Méndez, autor junto a Juan Pablo Velez del reciente estudio del grupo de Agricultura de Precisión del INTA, destacó que “la tecnología de dosis variable permite a los productores que puedan calcular las necesidades de insumo en cada zona homogénea más pequeña o subunidad del lote, y aplicarlos en forma sitio-específica”.

Con el sistema de dosis variable se obtiene mayores beneficios que con la dosis fija. En maíz el cultivo obtuvo márgenes de U$S 46.28 por hectárea mientras que en soja llega a U$S 37.14 por hectárea. En lotes de 40 hectáreas con gran variabilidad de rendimientos por ambiente, esta tecnología permite beneficios por más de U$S 8.000.

En todas las campañas, remarca el documento, en las que se realizaron ensayos de manejo variable hubo beneficios a favor de la práctica de esta tecnología. La sumatoria de los beneficios de la aplicación de tecnología de Agricultura de precisión en las 6 campañas es de U$S 8155 en un lote de 40 has.

El informe destaca que a lo largo de los años que se realizaron los ensayos, la variabilidad entre campañas fue muy alta y a sí mismo el margen de la dosis variable fue siempre positivo respecto a la dosis fija.

La visión actual de la dosis variable para el manejo de este lote es variar los insumos de acuerdo a la variabilidad del suelo –química, física, topográfica–. Un beneficio de manejar este criterio es que los precios de los granos a futuro pueden fijarse y el precio de los insumos al momento de la compra es conocido.

La única herramienta de dosis variable con la que se cuenta en este lote es una sembradora con doble vía de este tipo de dosis –siembra y fertilización–, lo cual todas las decisiones de cambio de insumo se toman a la siembra. Además, se podría mejorar la fertilización en maíz si las aplicaciones se realizan más tardías.

El potencial de mejora de la rentabilidad debido a la aplicación variable de estos insumos –explican los técnicos de Agricultura de Precisión– depende de la identificación de áreas en el campo en el que los aportes adicionales de insumos aumentará los ingresos en una escala mayor que los costos adicionales que genere dicho aporte y / o de la identificación de áreas en las que la reducción de los insumos disminuirá los costos en un escala que es mayor que la reducción potencial de ingresos correlacionado con un menor rendimiento de grano.

Estas técnicas de manejo son necesarias probarlas y ajustarla en cada lote, por ello en INTA Manfredi –Córdoba– se realizan ensayos a campo para incrementar el conocimiento de esta tecnología. Desde 2003 allí se realizan ensayos que consisten en variar cantidad de insumos en maíz –semilla y fertilizante– y variar el espaciamiento entre surcos en soja.

Además se ensayó sembrando diferentes cultivos como es el caso de la campaña 2006/2007 en donde se sembró soja en áreas de alto potencial de rendimiento y sorgo en la de bajo potencial de rendimiento del lote: “lo que marca una mejora en la estructura de suelo debido al mayor aporte de rastrojo en áreas en las cuales no nace el cultivo de soja y sí se desarrolla de manera adecuada el cultivo de sorgo”, señaló Méndez.