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Información para Productores y Semilleros

 
 

ASAGIR (Asociación Argentina de Girasol)

Informe de Mercado. Girasol: ¿precios altos o burbuja?

 

Los precios del aceite de girasol en Rotterdam crecieron 55% anual. La debilidad del Dólar impulsa los precios de las commodities. Se habla de “burbuja” por la presión especulativa, pero hay razones reales, como los sucesos de Japón el 10 de marzo y la incertidumbre sobre Medio Oriente. Todo indica que no hay intención política de revaluar el Dólar, ni posibilidades de que el precio del petróleo caiga sustantivamente. La menor producción de canola en la Unión Europea, permite un avance de nuestro aceite en el consumo alimentario, lo cual adiciona razones reales a valores récord, si se excluyen los precios de la “burbuja” de 2008. 

En los últimos doce meses (promedio mayo en Rotterdam), el precio del aceite de girasol aumentó 55%. Las subas registradas en canola, palma y soja fueron de 63,4; 50,3 y 49,6%, respectivamente. Sube más el valor del aceite que la Unión Europea (UE) aplica a la producción de biodiesel (canola) y deja espacio a que el nuestro, de muy buena calidad relativa, avance en el consumo alimentario. Por eso, las alzas son mayores que en los dos restantes.

Si se toman en cuenta los precios actuales del petróleo (U$S 99,3 por barril WTI y U$S 118,8 por barril Brent, éste último vinculado al que se extrae del Mar del Norte y se consume en Europa) y se consideran tres motivos esenciales para su incremento, no se advertirán, al menos a corto plazo, presiones bajistas, excepto las provenientes de aquellos países sin capacidad de pago. Pero, se sabe que tanto Estados Unidos como la UE y China tienen fuerte poder de compra y admiten valores altos ante la carencia de sustitutos.

Las tres presiones alcistas sobre el crudo provienen de:

a) Los sucesos del 10 de marzo en Japón y sus consecuencias, que inducen cambios en la matriz energética mundial.

b) La situación de conflictividad política en el Magreb y en Medio Oriente, que genera fuerte incertidumbre sobre la provisión segura de combustibles fósiles.

c) La fortaleza del Euro, contracara de la debilidad del Dólar. Se sabe que un Dólar débil abarata, para las monedas fuertes, el precio de las commodities e induce un aumento en su demanda, o sea suba de valores, en Dólares. La paridad actual de 1,449 Dólares por Euro, revela una devaluación real de casi 17% (para el cierre del 10 de junio).

Esta conjunción de factores alcistas es acentuada por la situación de los mercados reales vinculados a semillas oleaginosas (menor oferta de canola en la UE).

Corresponde entonces preguntarse si estos factores se mantendrán o habrá problemas en el financiamiento de la demanda -impidiendo a los más pobres el acceso-, o alguien pinchará esta “burbuja”, que se ha formado principalmente en el valor débil del Dólar.

Los Bancos Centrales de Estados Unidos y Europa tienen puntos de vista diametralmente opuestos sobre cómo resolver las crisis recesivas, los problemas fiscales o la pérdida de competitividad. Para la Reserva Federal, las inyecciones de liquidez de los últimos nueve meses son propicias a la reactivación económica y a la creación de empleo, mientras el Dólar débil acompaña mejoras exportadoras, reduciendo los desequilibrios clásicos de los EE.UU. Los problemas fiscales de Obama deben ser resueltos por legislación del Congreso, que debe votar programas de reducción de los gigantescos déficit fiscal y endeudamiento.

Por su parte, el BCE no cree en aquellas recetas monetarias y dice que los ajustes hay que hacerlos donde haga falta, sin encubrir la pérdida de competitividad con emisión monetaria. De allí las tremendas cuestiones sociales que empiezan a complicar el panorama político en los países más comprometidos y a dar vuelta resultados electorales.

Hay dos preguntas críticas:

a)    ¿Se atenuarán las diferencias entre los Bancos Centrales y ello propiciará un Euro débil y un Dólar más fuerte? Si esto ocurre, lo más probable es que sea recién a fines de 2011 y más precisamente en el primer semestre de 2012. Habría que ver si se conjuran, en el Congreso, los problemas fiscales de largo plazo de Obama y si le conviene buscar la reelección con un Dólar de 1,45 o uno más fuerte de 1,20 por Euro. En nuestra opinión, a juzgar por la conducta reciente, por lo menos hasta marzo del año que viene, habrá Dólar débil, aunque tal vez no tanto como el actual.

b)    ¿Cambiarán los programas de biocombustibles de Tesoros fuertes, si el precio del petróleo baja abruptamente por la atenuación de conflictos políticos, principalmente en el mundo musulmán? También aquí cuesta encontrar razones bajistas, por lo menos en los próximos seis a nueve meses.

Esta no es una “burbuja” creada por inyección monetaria ilimitada, que se vuelca a un mercado de derivados financieros incontrolable y termina en compras de inmuebles y activos reales a precios exorbitantes y que posteriormente nadie puede pagar (hipotecas en EE.UU. o inmuebles en España), como en 2008. Ya se mencionaron causas reales que sustentan un Dólar débil y un barril fuerte. En todo caso, las cuestiones especulativas también son alcistas, ya que las tasas de interés son lo suficientemente bajas como para inducir la toma de créditos, no destinados a activos reales o inversión, sino a comprar posiciones en commodities. Los Bonos han tenido pequeños aumentos en las tasas más largas y los recorridos accionarios en las grandes potencias no entusiasman a nadie. Con lo cual, ante la liquidez, que nadie intenta absorber, lo esperable es que la especulación se concentre en commodities, con el petróleo a la cabeza.

En síntesis, nadie puede saber cuánta “burbuja” monetaria hay dentro del precio del petróleo, a diferencia de lo que sucedía en 2008, cuando sí se podía saber que en los valores de las viviendas e inmuebles había por lo menos un 40% de artificio financiero. Las materias primas hacen falta para que la economía mundial crezca al 4,5-5% anual (2011). 

 

El informe del USDA

La novedad más importante, con respecto a mayo, es la menor producción de las principales oleaginosas (2,3 millones de toneladas), atribuible, en 1,7 millones, a canola. Los stocks finales de todas las semillas caerán, para 2012, en 1 millón de toneladas (de 72 a 71) y la mitad se deberá a aquella misma fuente.

La UE, principal usuaria (destina casi 7 millones de toneladas de aceite de canola a biodiesel), mantendrá en el corto plazo esta política aumentando, como consecuencia indirecta, de 900.000 toneladas a 1,39 millones sus importaciones de aceite de girasol, que se verá beneficiado, por una mejora en el consumo alimentario de ese bloque (de 3,16 a 3,70 millones de toneladas de nuestro aceite versus de 2,68 a 2,20 millones de canola).  Cerca de 500.000 toneladas de sustitución.

 

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