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CIMMYT (Centro Internacional para Mejoramiento de Maíz y Trigo)

Estudio acerca del maíz fortificado en Etiopía revela datos interesantes

 
La popularidad del maíz como alimento va en aumento en Etiopía. El maíz con proteínas de mejor calidad es particularmente benéfico para los niños de familias que no tienen acceso a otras fuentes de proteínas. El maíz con calidad proteica ha probado ser excelente para hacer injera, una preparación típica en Etiopía (v. imagen aquí).

La popularidad del maíz como alimento va en aumento en Etiopía. El maíz con proteínas de mejor calidad es particularmente benéfico para los niños de familias que no tienen acceso a otras fuentes de proteínas. El maíz con calidad proteica ha probado ser excelente para hacer injera, una preparación típica en Etiopía (v. imagen aquí).

Este maíz puede ayudar también a reducir o evitar la atrofia del crecimiento en niños pequeños, revela un estudio que se publicó recientemente.

En África Oriental y África Austral, el maíz es el cereal menos costoso y el que más se produce, pero el volumen no suple la calidad. Una dieta en que predomina el maíz ayuda a mantener el estómago lleno, pero no proporciona todos los nutrientes que el organismo necesita.

 

Específicamente, el maíz no contiene lisina ni triptofano, que son dos aminoácidos esenciales para una buena síntesis de las proteínas. El QPM (Quality Protein Maize) es un producto cuyo grano contiene una mayor concentración de esos dos aminoácidos, y también es el tema de una publicación nueva con la co-autoría de un científico del CIMMYT. La publicación se basa en dos estudios que se realizaron de manera independiente en dos lugares de Etiopía.1 En ella se analiza a fondo el papel que el QPM podría tener en la mejora de la nutrición infantil en Etiopía, un país donde cerca de 40% de niños de menos de cinco años tienen bajo peso.

Los dos primeros estudios, que se realizaron entre agosto de 2002-2003, en el distrito Wama Bonaya revelan que los niños que comieron QPM tuvieron un aumento de 15% en su peso corporal, lo que no ocurrió con los niños que comieron maíz normal. El segundo estudio se realizó entre octubre de 2005-2006 en el vecino distrito de Sibu Sire. En este sitio, los niños cuya dieta incluyó QPM registraron un índice de crecimiento adicional de 15% cuando se los comparó con los que comieron maíz normal.

Ambos sitios de estudio fueron seleccionados porque son representativos de las zonas con mayor producción de maíz y altos niveles de desnutrición infantil. Los sitios fueron elegidos también por sus características medioambientales (precipitación pluvial y altitud) y por las facilidades que dieron para realizar el estudio. Para casi todas las familias campesinas (97% de 341 que participaron en el estudio), la agricultura era su única ocupación. El tamaño promedio de los terrenos fue de 1.2 hectáreas. En los dos distritos, el maíz era la principal fuente de alimento para los niños—en Wama Bonaya solo 31% de las familias dijeron que incluían otros alimentos en la dieta de sus hijos, y en Sibu Sire 70% de los niños normalmente comen maíz por lo menos una vez al día. Estos datos ponen de manifiesto el papel vital que el maíz con mayor contenido de nutrientes puede tener en la salud y el desarrollo de los niños etíopes en el futuro.

Aunque se han hecho otros estudios acerca de los efectos y de la eficacia del QPM (v. Maíz con mayor contenido de proteínas mejora la nutrición infantil), este estudio acumulativo tiene algunas pequeñas variaciones, porque en él se hacen mediciones de los efectos del QPM cuando se le incorpora totalmente a las prácticas agronómicas y a la vida de las personas cuyas familias fueron entrevistadas. Por ejemplo, a quienes participaron en el estudio se les dio semilla para que ellos mismos la sembraran, atendieran su cultivo, cosecharan e hicieran sus propias preparaciones, conforme a sus propias costumbres y preferencias, en lugar de darles productos pre-preparados a base de QPM. Esta es una manera de evaluar los impactos que el QPM podría tener en una situación de la "vida real", si se compara con algunos otros métodos que se han utilizado antes.

En el estudio puede verse que aunque el maíz por si solo no es suficiente para una dieta balanceada, el QPM mejora de manera sustancial la nutrición de los niños cuya dieta, por necesidad, depende mayormente de un solo cereal.

El artículo es producto del trabajo en equipo de los investigadores Girma Akalu y Samson Taffesse del Instituto de Salud y Nutrición de Etiopía (EHNRI); Nilupa Gunaratna de la Fundación Internacional para la Nutrición; y Hugo De Groote del CIMMYT-Kenia.

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