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Información para Productores y Semilleros

 
 

INTA Pergamino

Relevamiento de las principales enfermedades que afectan al cultivo de maíz

 

PROYECTO REGIONAL AGRÍCOLA 

Trabajo realizado por la Ing. Agr. Lucrecia Couretot del INTA Pergamino Campañas 2007/08-2008/09.

Dentro del marco del Proyecto Regional Agrícola en la zona norte de Buenos Aires, área de influencia de la Estación Experimental del INTA Pergamino, durante los últimos ciclos agrícolas se realizaron relevamientos de las principales enfermedades que afectan al cultivo maíz.

Producto de estos estudios se pudo observar que este cultivo es afectado por un grupo considerable de enfermedades, algunas de las mismas son endémicas de la zona maicera y se presentan cada año con diferente grado de severidad. Otras en cambio, se detectaron como patologías emergentes en las últimas campañas, dependiendo su aparición de las condiciones ambientales registradas, la forma de manejo del cultivo y los cultivares utilizados.

 

Roya común del maíz (Puccinia sorghi)

Es una enfermedad endémica de la zona maicera núcleo Argentina, que se presenta cada año con diferentes niveles de severidad dependiendo del cultivar empleado, los biotipos del patógeno presente y de las condiciones ambientales durante el ciclo del cultivo (González 2005). Una de las herramientas para el manejo de esta enfermedad es el uso de híbridos resistentes, por lo cual el productor tiene la decisión de elegir entre un material genético u otro, sin embargo en las últimas campañas algunos híbridos que se destacaron en rendimiento alcanzaron el umbral de control, por lo tanto la aplicación de fungicidas foliares es una alternativa válida para reducir las pérdidas en rendimiento causadas por esta enfermedad.

 

Tizón del norte (Exserohilum turcicum)

En la zona relevada se presenta con mayor intensidad en siembras de noviembre y diciembre y principalmente, en maíces de segunda. Su incremento es notable en las últimas campañas, asociada principalmente a lotes en siembra directa. Los primeros síntomas se presentan en hojas del estrato inferior del cultivo como lesiones ahusadas de 3 x 15 cm en hojas de color verde grisáceo. El hongo pasa el período invernal en el rastrojo, y los conidios pueden ser trasportados a largas distancias por el viento. Sus ataques son más intensos con climas húmedos y temperaturas moderadas (18-27ºC) y prolongados periodos con rocío en la etapa vegetativa. Dentro de las pautas de manejo para el control de esta enfermedad se encuentran la utilización de híbridos resistentes y la aplicación de fungicidas foliares.

 

Mancha gris o lineal (Cercospora zeae-maydis)

La importancia de esta enfermedad se debe al hecho de que el patógeno coloniza grandes porciones del tejido foliar, afectando área foliar fotosinteticamente activa, causando así una madurez anticipada del cultivo. Es reconocida como una de las enfermedades que provoca mayores reducciones en el rendimiento.

En la campaña 2008/09 fue detectada en maíces de siembra de diciembre en el estadío de floración, donde a partir de los mismos se obtuvieron aislamientos de Cercospora zeae-maydis de manera simultanea junto a la cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la Universidad Nacional de Tucumán y el laboratorio de Fitopatología de INTA Pergamino.

Las lesiones iniciales se pueden observar en las hojas inferiores de la planta, y en estadios próximos a floración manchas rectangulares de bordes paralelos a las nervaduras inicialmente amarillentas y finalmente grisáceas. Esta sintomatología varía de acuerdo a la susceptibilidad del hibrido (Díaz C, 2005).

Dentro de las prácticas de manejo de esta enfermedad se pueden mencionar el uso de fungicidas foliares, la rotación de cultivos y empleo de híbridos resistentes o tolerantes.

 

Enfermedades de raíz y tallo

En la última campaña las condiciones de estrés registradas durante el período de floración y llenado de granos incrementaron la removilización de nutrientes de las reservas del tallo, observándose un debilitamiento que favorece la entrada de patógenos causantes de las podredumbres de raíz y tallo. Dentro de ellas, se pueden mencionar como patógenos prevalentes a especies del genero Fusarium spp y Macrophomina phaseolina. Los daños que producen estas enfermedades están relacionados con un llenado incompleto de la espiga y menor peso de los granos, como así también pérdidas al momento de cosecha debido a quebrado de tallos y vuelco de la planta.

 

Podredumbre del tallo por Fusarium

La infección ocurre entre el período de floración y madurez del cultivo. Los entrenudos basales se tornan pardo oscuro, los tejidos internos (médula) se desintegran dejando intacto los haces vasculares y perdiendo su turgencia, lo que facilita el posterior vuelco desde la base. Los tallos debilitados se quiebran fácilmente por la acción de los vientos.

La elevada humedad ambiente y alta temperaturas favorecen la maduración de los peritecios y consecuentemente la liberación de esporas (ascosporas), que llevadas por el aire infectan tejidos de espigas y tallos de plantas vecinas. Los tallos muestran con frecuencia en la zona enferma, una coloración interna rosa salmón.

 

Podredumbre carbonosa del tallo (Macrophomina phaseolina)

Esta enfermedad se detectó con una alta prevalencia en la última campaña. Produce una podredumbre seca y desintegración de los tejidos en la base del tallo, causando la muerte prematura de las plantas e incrementando la posibilidad del vuelco. En el interior de los tallos se pueden observar los microesclerocios negros del hongo que le dan el típico aspecto carbonoso.

Las altas temperaturas de suelo y baja humedad ambiental favorecen el estrés de la planta y la posterior infección por este hongo, que tiene un rango de hospedantes muy amplio incluyendo sorgo, girasol, soja y otros cultivos.

En la bibliografía hay muchos trabajos que mencionan a M. phaseolina como uno de los patógenos que permanece mayor tiempo en el suelo sobreviviendo principalmente en forma de esclerocios, la cual constituye la principal fuente de inóculo.

 

Carbón común del maíz (Ustilago maydis)

En las últimas dos campañas esta enfermedad incrementó su prevalencia respecto de años anteriores. En la campaña 2007/08 se presento con mayor intensidad en cultivos sembrados en diciembre, aunque en la última campaña también afecto maíces de siembra más temprana -septiembre octubre-. El tiempo cálido y seco generalmente favorece su desarrollo. Todas las partes de la planta pueden ser afectadas por este patógeno, pero en nuestra zona se detectó principalmente en espigas. Los síntomas son agallas verdosas de hasta 15 cm llenas de masas de esporas (teleutosporas). Dentro de las prácticas de manejo para el control de esta enfermedad se pueden mencionar el uso de híbridos resistentes, tratamientos de semillas y evitar daños mecánicos a las plantas.

 

 

Para ver el informe completo en archivo PDF haga CLICK AQUÍ

 

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