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Los precios internacionales son buenos, aunque los
mercados continúan volátiles.
El aceite sufre
descuentos en Rótterdam con respecto a dos de sus
principales competidores, soja y colza.
El informe del USDA
En
agosto, el Departamento de Agricultura de los
Estados Unidos mantuvo sus estimaciones sobre
aceites vegetales, prácticamente sin cambios con
respecto a julio. Se prevé un aumento de alrededor
de 5 millones de toneladas en la producción de todos
los aceites (una suba del 3,6%) en 2009-10. Los
aportes de los principales aceites son divergentes.
Habrá subas del 5,3; 3,9 y 4,2%, respectivamente en
aceites de palma, soja y colza, mientras que la
oferta de aceite de girasol se mantendría estable.
Las
importaciones crecerían un 3,3%, o sea que pasarían
de 52 a 53,8 millones de toneladas. El aceite de
girasol perdería participación al menguar las
compras de 3,8 a 3,6 millones de toneladas (de 7,4 a
6,7% del total). Continuaría aumentando la ya
abrumadora participación del aceite de palma en las
importaciones totales, al pasar de 61,4 a 62,1%.
El
consumo mundial de nueve aceites analizados
aumentará un 4%. El de nuestro producto se mantendrá
prácticamente constante en los 11 millones de
toneladas, y su participación en el total bajará del
8,4 al 8,2%. En general, puede decirse que habrá
cierta estrechez, ya que la relación stock/consumo
para los aceites mencionados bajará de 7,9 a 7%,
entre campañas.
El
USDA espera un aporte de la Argentina de 4 millones
de toneladas de girasol y ventas externas de harina
de 970.000 y de aceite de 1,16 millones. Seremos,
una vez más, el segundo exportador mundial, después
de Ucrania, con una participación del 28,4% en
aceite y del 26,4% en harina. La Unión Europea
seguirá siendo el principal demandante a nivel
mundial, con 28,3 y 42,1% de las compras totales de
aceite y harina, respectivamente.
Precios y mercados
Se
discute acerca de la recesión y los primeros
síntomas de recuperación del nivel de actividad
económica mundial. Hay volatilidad en los mercados,
por esta razón. Hay cierta coincidencia en que la
recuperación será lenta, pese al estímulo
proveniente de Asia, y que se evidenciará con cierto
énfasis en el último trimestre de 2009.
Las
commodities bailan al compás de las regulaciones
impuestas por el gobierno de los Estados Unidos a la
actividad de bancos y fondos de inversión. También
lo hacen siguiendo las paridades monetarias, que se
muestran oscilantes e impiden subas sistemáticas de
algunos precios clave, como las que se habían
observado entre marzo y mediados de junio. Por
ejemplo, el barril de petróleo WTI no logra superar
los 70 dólares. En los mercados de valores, el
indicador Standardf & Poor tampoco logra consolidar
un piso de 1.000 puntos, que ya fuera superado
semanas atrás.
En
este marco, el aceite de girasol en Rótterdam cerró
U$S/tn 820 para agosto y septiembre y U$S/tn 30 más
en los contratos registrados para enero-marzo de
2010. Nuestro aceite sufre descuentos significativos
respecto de sus competidores: 4,5% considerando el
aceite de soja y 3,4% en relación al de canola.
Persisten descuentos (menores) para los registros de
2010.
Informe del Lic. Jorge Ingaramo, economista asesor
de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).
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