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La intensificación de los sistemas ganaderos exige
incorporar recursos de alimentación productivos y
rentables para la empresa agropecuaria, como son los
silajes de sorgo y maíz. Las principales
características de los forrajes conservados son su
alto potencial de producción, excelente calidad y la
posibilidad de ser suministrados en épocas de
déficit forrajero. Por esto, no deben considerarse
como reservas ocasionales, sino como una herramienta
estratégica en la planificación forrajera de
sistemas intensivos de producción de carne.
El autoconsumo es una alternativa de bajo costo y
alta eficiencia para la utilización de silajes: no
genera gastos de mantenimiento ni requiere
comederos. Este sistema permite que los animales se
acerquen al alimento directa y voluntariamente, para
lo cual es necesario que permanezcan en una ensenada
construida en torno al silo y que exista una
estructura de contención -rejas- y avance para
regular la disponibilidad del forraje.
Dado que el éxito de esta aplicación depende de esa
estructura, el INTA Manfredi
-Córdoba- evaluó distintos modelos de rejas de
autoconsumo para silajes de sorgo en bolsas de
polietileno de 9 pies. Las
conclusiones indicaron, independientemente del
modelo utilizado, que la principal norma es colocar
las rejas en los extremos de las bolsas, protegiendo
los laterales con alambres eléctricos. Así, pueden
alimentarse 60-100 novillitos de
250 kg por reja, según el diseño y
el tamaño.
Como estrategia para completar una dieta balanceada,
el autoconsumo fue combinado con una fuente proteica
mediante pastoreo de alfalfa o verdeos invernales
-durante unas dos horas por la mañana-. Así, con un
80% de silaje de sorgo y
20% de pastoreo, durante 83
días se evaluó la ganancia de peso en vaquillonas de
200 kg de peso vivo. El ensayo
obtuvo una ganancia de 1,117 kg/animal/día.
Estos resultados demuestran que el autoconsumo es
una tecnología valiosa para aumentar los índices
físicos y económicos de las empresas agropecuarias,
siempre que el alimento se exponga mínimamente a la
intemperie, se trabaje con animales acostumbrados al
corral, se asegure el libre acceso al silaje y se
complemente la dieta con pasturas, verdeos de
invierno o concentrados proteicos.
Informes:
Ings. Marcelo de León y
Rubén Giménez, INTA Manfredi, (03572) 493053/58,
mdeleon@manfredi.inta.gov.ar |