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El incremento del engorde a corral o feedlot -que
provee más del 60% de la hacienda
del mercado argentino- se debe, en parte, a que es
una alternativa rápida y eficiente para concentrar
la actividad ganadera frente a la expansión de la
agricultura. La alta concentración de excrementos y
el saldo en términos de bienestar animal -estrés
calórico, barro, aguadas sucias, manejo irracional-
son efectos negativos del sistema.
Al utilizar mayor energía fósil para aumentar la
producción, los sistemas agrícolas también generan
presión ambiental. Así, la intensificación llevaría
a que algunos insumos -como el nitrógeno y el
fósforo- se vuelvan contaminantes. La convergencia
de estas dos situaciones da como resultado zonas de
retiro de nutrientes y otras de sobrecarga de
animales con generación de residuos.
En este sentido, el INTA Concepción del
Uruguay -Entre Ríos- instaló un módulo de
evaluación de invernada terminal intensiva con
alimentación a base de granos (feedlot ecológico),
en el que los animales aportan los nutrientes
necesarios para un cultivo agrícola. Allí se
comprobó que, con abono orgánico -como el estiércol
de bovinos generado en producciones intensivas- es
posible lograr los niveles de fertilización
fosfórica requeridos por un cultivo de alto
potencial productivo.
Los animales se confinaron en una superficie seis
veces mayor a la de feedlots tradicionales y se
implementaron rotaciones para distribuir el
estiércol, eliminar hedores, evitar la formación de
barro y minimizar la compactación del suelo. Este
modelo demanda un peso de inicio por encima de los
220 kg; la utilización de grano de
maíz entero; una red de distribución de agua más
amplia que lo habitual; y, finalmente, que se trate
de un diseño de baja escala.
Los resultados preliminares indicaron que, para
alcanzar el nivel de fertilización fosfórica
compatible con las necesidades de un cultivo de alto
rendimiento -20 ppm de fósforo por
hectárea-, sería necesaria la permanencia de
40 animales durante 42
días en 0,3 hectáreas. El estudio
evaluó un sistema de rotación tipo “frontal”, con
comederos móviles. En una segunda etapa, se evaluará
un sistema “radial” con comederos fijos, que
permitirá cuantificar el nivel y distribución del
fósforo en el suelo, y avanzar en las
investigaciones que posibiliten la gestión ambiental
en los feedlot.
Informes:
Méd Vet. Juan Sebastián Vittone, INTA Concepción del
Uruguay, (03442) 425561/78,
jvittone@concepcion.inta.gov.ar |