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Mejoran los ánimos en la economía mundial. El Dólar
más débil propicia el aumento de las commodites. El
precio internacional del aceite de girasol es 12%
superior al de la última década.
El contexto
internacional y los precios
Así
como, a mediados del mes de junio, se conocieron
estimaciones pesimistas sobre la economía mundial e
intentos regulatorios de la Reserva Federal, que
generaron desconfianza en Wall Street, desde
mediados del corriente mes, casi todos los
indicadores han comenzado a mostrar signos
positivos, lo cual ha propiciado una mejora en los
precios de las commodities, que se habían visto
seriamente afectadas, cuando se pinchó la
mini-burbuja formada entre marzo y junio pasados.
La
FED sostiene que el PBI de los Estados Unidos caerá,
en 2009, entre 1 y 1,5%, cuando su pronóstico
anterior era de 1,3-2%. Según el mismo ente, la
inflación se ubicaría entre el 1 y el 1,4% y apenas
un poco más elevada en 2010. La economía china
creció 7,9% en el segundo trimestre y mantiene el
objetivo de una suba anual del 8% en el año, gracias
al estímulo fiscal de MU$S 568.000, dispuesto por
las autoridades. En la Unión Europea, el índice de
actividad “anticipado” mostró, en junio, un
sorprendente incremento del 1,5%. Se nota un mejor
humor o una distinta percepción sobre la profundidad
de la crisis, que no se traslada a la cuestión del
empleo ya que, en este sentido, siguen firmes los
pedidos por subsidio de desempleo y nadie espera,
sino hasta 2010, un cambio de tendencia.
Luego
de una “mini-fuga hacia la calidad”, producida por
el intento regulatorio a los bancos, por parte del
gobierno de los Estados Unidos, volvió la calma y
cayó la demanda de dólares, con lo cual esta moneda
tendió a debilitarse, de U$S/€ 1,39 el 10 de julio,
a niveles superiores a 1,42 en los últimos días.
Algunos bancos mejoraron sus balances, lo mismo que
empresas “insignia” que cotizan en bolsa, lo cual
indujo al Dow Jones a superar los 9.000 puntos, con
una suba de más de 1.000 unidades, una vez pasado el
susto de mediados de junio. Finalmente, las ventas
de casas nuevas en los Estados Unidos repuntaron un
11% interanual en junio, su mayor brinco en ocho
años.
Como
suele ocurrir ante cada caída del Dólar, las
commodities tendieron a mejorar: el petróleo, que
llegó a estar por debajo de los U$S 60 el barril WTI,
alcanzó los U$S 67,3. Un reciente informe del
Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA)
disminuye el porcentaje de los cultivos en estado
excelente o bueno, con respecto al mes anterior, lo
que ha estimulado una mejoría en el precio de la
soja, que venía castigado no sólo por la revaluación
anterior del Dólar, sino también por el pronóstico
de una excelente cosecha en los Estados Unidos. Por
último, Oil World acaba de informar que la limitada
oferta actual de aceite de soja estimularía la
demanda del de palma, en los próximos meses. Su
estimación es que las exportaciones, entre octubre
2008 y septiembre 2009, crecerían 7% en relación al
año anterior, alcanzando la impresionante suma de MT
35,2 y reduciendo los stocks finales.
El
precio del aceite de girasol en Rótterdam cerró a
U$S/tn 790 para julio-septiembre, U$S/tn 825 para el
último trimestre de 2009 y U$S/tn 860 para
enero-marzo de 2010. El valor actual está 12% por
encima del promedio decenal, previo a la burbuja de
2007-2008, corregido por inflación. La mejora
alcanza a 22%, para contratos de 2010.
El
mayor dinamismo observado en el complejo soja se
debió a la brusca escasez, por el fracaso de la
cosecha anterior en el Hemisferio Sur. Hubo un
cierto apuro por abastecerse de proteínas vegetales,
sobre todo por parte de China. La demanda por
aceites, insatisfecha por la provisión del derivado
de soja se orientó, por tamaño de mercado y volumen
exportado, hacia el aceite de palma de Malasia e
Indonesia, tal como se apuntara más arriba.
No
extraña que nuestro aceite cotice con descuentos del
2,3 y 2,7%, con respecto a los de soja y canola,
respectivamente. Dicho descuento se mantiene en los
contratos para los cinco meses que restan del año,
pero se convierte en una prima si se consideran los
pactados para principios de 2010: de 1 y 1,5%,
respectivamente.
Informe del Lic. Jorge Ingaramo, economista asesor
de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).
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