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Se estima que la cantidad de alimentos disponibles
en el mundo deberá duplicarse en los próximos 40
años para alimentar a una población global que
alcanzaría los 9.000 millones de habitantes,
mientras que al mismo tiempo, los productores
deberán enfrentar cambios climáticos, precios del
petróleo en aumento y nuevas enfermedades en plantas
y animales.
Según el Comité de Asuntos Ambientales, Rurales y de
Alimentos de Gran Bretaña el mundo deberá aumentar su
producción de cereales, vegetales y frutas si tiene
intenciones de alimentar a los 2.700 millones de
nuevos habitantes que se podrían sumar en los
próximos 40 años.
"Si la gente tiene hambre, la estabilidad política
se va por la ventana. Esta es la lección principal
que el gobierno debe aprender de la crisis global de
precios en los alimentos que se experimentó en la
primera mitad del año 2008 cuando varios países se
quedaron sin alimentos".
Lo que pasó nos muestra lo delgada que es la línea
entre el precio de los alimentos y el poder
adquisitivo de la población.
Un nuevo aumento considerable en el precio de los
alimentos, sea por el motivo que sea, dejaría otra
vez a muchísimas personas en el mundo con un
limitado acceso a alimentos. Pero qué pasaría si
realmente el aumento de la población global
sobrepasa la capacidad productiva del sector
agropecuario mundial?
Esta situación es la que debe prevenir el mundo. En Gran Bretaña,
autor de esta estimación del crecimiento de la
población mundial y la demanda de alimentos, ya
comenzaron a analizar las variantes que
les permitirán enfrentar los próximos 40 años.
Qué importante es que Argentina y Latinoamérica
comprendan este panorama y tomen una postura activa
frente a la realidad mundial, no sólo por el
beneficio socio-económico que podría traer a la
región una mayor demanda de alimentos sino también
por la posibilidad real que tenemos de ayudar al
mundo a que en cada hogar del planeta siga habiendo
alimentos de calidad y su consecuencia directa en el bienestar
de toda la humanidad. |