|
Existen algunos commodities con los que el mundo
nunca va a poder dejar de contar, y son justamente
estos los que se posicionan como los que podrían
experimentar un mayor aumento de precio en los
próximos años.
Al final de cuentas, la demanda de alimentos – soja,
maíz, trigo y carne – solo puede caer hasta cierto
punto, aún con los consumidores reduciendo sus
gastos y una recesión global que continúe por algún
tiempo.
De hecho, estos últimos vaivenes de la economía
global podrían incluso ayudar a mejorar las
perspectivas de aumento en el precio de los
principales commodities alimenticios.
Las preocupaciones sobre la producción de alimentos,
la crisis en la disponibilidad de créditos para el
sector agropecuario en todo el mundo y la creciente
demanda, principalmente por parte de China e India,
son algunos de los factores que están dando
fortaleza al precio de los principales commodities
alimenticios, según la opinión de muchos analistas.
Incluso si se hace un análisis un poco más
“sociológico”, podríamos decir que: “se ha llegado a
un punto en el que todos esperamos que los alimentos
que queremos estén donde los queremos y cuando los
queremos”. Para que esto sea una realidad en la vida
cotidiana, tiene que haber abundancia de producción
y un gran comercio internacional que lleve los
alimentos directamente a los lugares de demanda. La
verdad es que “los alimentos siguen siendo una
necesidad, incluso en tiempos difíciles”.
Si se analiza solamente a China, algunos analistas
ya creen que la demanda del gigante oriental por
commodities alimenticios podría estar, de hecho,
comenzando a crear una fuerte presión casi agobiante
sobre el sistema global de producción de alimentos.
Esta presión inevitablemente tiene un solo factor
sobre el cual recaer: el aumento de precio de los
cultivos / commodities. |