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Información para Productores y Semilleros

 
 

CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo)

Siembran la semilla de la agricultura de conservación en el norte de México

 

El agricultor Mayo Félix, a la derecha, habla al grupo de su experiencia con la agricultura de conservación. Bram Govaerts, izquierda, conjuntamente con su equipo y colaboradores del CIMMYT organizó la demostración.

Con ayuda del CIMMYT y mediante demostraciones para los agricultores, las prácticas de la agricultura de conservación se están difundiendo de agricultor a agricultor en el Valle del Yaqui, Sonora, en la zona norte de México. Gracias al apoyo del gobierno de México y de los comercializadores de grano, las agrupaciones de agricultores locales están ofreciendo nuevos implementos de siembra, diseñados por el CIMMYT, que funcionan para diversos cultivos y prácticas de la agricultura de conservación (AC).

Curso para técnicos

En un curso que el CIMMYT impartió recientemente para técnicos en maquinaria, patrocinado por la Fundación Produce Sonora, más de 30 participantes aprendieron los principios de la agricultura de conservación, control de malezas, fechas de siembra óptimas para sorgo, y pudieron practicar en el campo. “Queremos capacitar a técnicos para que ayuden en la siembra de trigo de invierno, en noviembre", señaló Govaerts..

Para que conocieran bien el funcionamiento de las sembradoras multiusos-multi cultivos, los participantes formaron grupos y tuvieron que reensamblarlas, después de que aquellas fueron desarmadas. Dirigidos por Jesús Gutiérrez y Manuel Ruiz Cano, asistentes de campo en Obregón, los técnicos reconfiguraron las máquinas para sembrar trigo en dos surcos o hileras en camas de 80 cm o un surco de maíz

Con Rodrigo Rascón, superintendente de la estación en Obregón, Gutiérrez y Ruiz Cano trabajan en equipo y dan apoyo técnico a los agricultores del Valle del Yaqui en la siembra de verano

Muchas personas pasan por aquí; mucha gente me conoce", dice el agricultor Mayo Félix. “Algunas personas detienen sus vehículos, descienden de ellos y dan un vistazo a las camas permanentes y los residuos en mi terreno. Me preguntan a mí o a alguno de los trabajadores qué estamos haciendo y nosotros les explicamos. Es una manera de difundir la agricultura de conservación.” La curiosidad de los vecinos de Félix es una prueba de que las prácticas de la AC se pueden dar a conocer de agricultor a agricultor. “Cuando no tengo ganas, no voy al campo porque me enfermo de la garganta”, bromea.

Por suerte, Félix tenía un micrófono mientras hablaba ante unas 50 personas que asistieron a una visita al campo que hace poco organizó el CIMMYT para promover las prácticas de la agricultura de conservación (AC) entre los agricultores en la región. Al evento vinieron también profesores, estudiantes, técnicos en maquinaria, investigadores, representantes de la industria del sector privado y organismos que colaboran con el CIMMYT.

No destruyamos el suelo
“Con las prácticas de la agricultura de conservación protegemos el suelo, ahorramos agua y otros recursos de los cuales dependen los agricultores", indica Bram Govaerts, especialista en manejo de sistemas agrícolas del CIMMYT, quien organizó la demostración de AC con los agricultores. “Esto en pocas palabras significa que el movimiento del suelo se reduce al mínimo, se hacen rotaciones adecuadas y se retiene una capa de residuos en la superficie.”

En México ha sido lenta la adopción de este método, pese a los beneficios comprobados, como el ahorro considerable en costos y tiempo, el incremento en los rendimientos y la estabilidad de éstos a mediano y largo plazo, que se puede conservar o mejorar la estructura y la salud de los suelos. Tal vez en el pasado los agricultores no tenían acceso a maquinaria apropiada o tenían dudas acerca de cambiar a un sistema nuevo, según Govaerts.

Por medio de demostraciones para los agricultores y maquinaria apropiada, el CIMMYT ha estado trabajando en la difusión de la AC con colaboradores como Fundación Produce Sonora (a Sonora state farmers’ organization) and the farmer unions Patronato para la Investigación y Experimentación Agrícola del Estado de Sonora y Asociación de Organismos de Agricultores del Sur de Sonora (AOASS), así como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (INIFAP).

“Con apoyo de nuestros colaboradores, hemos hecho ya cinco demostraciones en finca de siembra en camas permanentes, de cinco hectáreas cada una, y cinco hectáreas en camas normales”, señala Govaerts. "De este modo, los agricultores se dan cuenta de que la AC se puede adaptar a distintos suelos y sistemas agrícolas en el Valle del Yaqui, que sus costos pueden bajar de 20 a 30%, además de elevar los rendimientos de maíz, trigo, cártamo y otros cultivos."

Las camas elevadas (no AC) con labranza para trigo tuvieron su origen en el Valle del Yaqui, México. A principios de la década de 1990, los científicos del CIMMYT trabajaron con los agricultores del Valle para crear un sistema de camas permanentes que combinara camas elevadas y retención de residuos, poca labranza y riego en surcos entre las camas. Los enormes beneficios de la siembra en camas y su rápida adopción por parte de los productores de trigo mexicanos motivó al CIMMYT a promover su uso en el sur de Asia, en China, Asia Central, Turquía y otras partes del mundo.

En todas las demostraciones en finca que recientemente se han hecho, para sembrar se ha empleado un implemento tirado por un tractor que fabricaron Ken Sayre, agrónomo especialista en trigo, y el equipo de manejo de sistemas agrícolas residente en México del CIMMYT, en los pasados 15 años. El implemento prototipo es el primero que permite formar o rehacer las camas elevadas, aplicar fertilizante de varias maneras y sembrar, ya sea semilla pequeña o grande directamente en el suelo sin labranza, entre los residuos

““Los agricultores que utilizan la sembradora multicultivos-multiusos en camas permanentes aplicarán solo unos cuantos pases de tractor, lo que significa que ahorrarán en disesel y se reducirán las emisiones de carbono", afirma Rodrigo Rascón, superintendente de la estación del CIMMYT en Ciudad Obregón, quien participa activamente en el proyecto. “Los agricultores pueden emplear la sembradora para formar camas con labranza convencional”, dice..

Aplicando los principios de la AC y menos pases de tractor, Félix ahorró 20 días y redujo sus costos de producción. “Pude sembrar en el momento más oportuno”, cuenta. “En un sistema de rotación intensiva esto es muy importante, ya que los rendimientos son mejores.” ”

Los participantes aprendieron que es necesario que las camas sean equidistantes y que los residuos deben distribuirse de manera uniforme para que las plantas emerjan al mismo tiempo.

Voto de confianza de parte del gobierno de México
AUna empresa local está fabricando los implementos y las asociaciones de agricultores están adquiriéndolos; en el verano habrá 14 disponibles. Con esto aumentará el número de agricultores en la región que tendrán la oportunidad de emplear los implementos, ya que la Secretaría de Agricultura de México(
SAGARPA) está coadyuvando a la adopción de las sembradoras entre los agricultores mediante la organización de comercializadores de trigo (CONATRIGO), según Govaerts. “Vamos a lanzar otro programa para dar capacitación a técnicos", informa (v. caja).

““Estamos trabajando con el CIMMYT porque hay un convenio nacional y porque es una institución seria que ya ha trabajado con esta tecnología", afirma Héctor Aguilar de CONATRIGO. “Queremos aprovechar el respaldo y la ayuda del Centro para convencer a los agricultores de la utilidad de la agricultura de conservación.”.

Algunos agricultores se han rehusado a dejar los residuos en sus campos o aplicar los principios de la AC, ya que temen que se multipliquen las plagas. En el pasado, muchos de ellos quemaban los residuos para deshacerse de ellas y sembrar el siguiente cultivo lo más rápido posible, dice Félix. Puede ser que con la AC las poblaciones de microorganismos del suelo, las plagas y las enfermedades de los cultivos cambien, o que al principio aumenten, declara Govaerts, pero con el tiempo se establece en el suelo un nuevo equilibrio, más natural, y plagas, enfermedades y malezas representan menos problema. “Cuando los residuos se quedan en el campo, los microorganismos se los comen y continuamente liberan nitrógeno. En consecuencia, los agricultores aplican menos fertilizante”, explica.

Pero ¿rinde bien?
Durante la demostración de AC que se hizo para los agricultores, los participantes observaron en tiempo real la cosecha del trigo de Manuel López de Lara —que él sembró aplicando los principios de la AC— y pudieron hacer una comparación entre éste y el trigo con riego cuya siembra se realizó empleando métodos convencionales. Definitivamente, a medida que finalizaba el día, la agricultura de conservación fue la ganadora, dado que el rendimiento logrado ascendió a una tonelada más de grano por hectárea en comparación con la práctica convencional. “Estoy convencido de usar la agricultura de conservación”, expresó López de Lara, que ahorró alrededor de 60 dólares estadounidenses por hectárea, en tanto que Félix ahorró aproximadamente 100. “Invierto menos y tengo más dinero en mi bolsillo.”

Para mayor información, diríjase a: Bram Govaerts, especialista en manejo de sistemas de producción (b.govaerts@cgiar.org)

 

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