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Mejoran las
perspectivas de la economía mundial luego de la
reunión del G-20 y el salvataje a los bancos en los
EE.UU. Debería instrumentarse la ayuda al comercio
mundial, a fin de evitar la sustitución de
importaciones de aceites y carnes. La sequía en el
Hemisferio Sur reduce la oferta de soja, principal
proteína vegetal empleada en las producciones
ganaderas. También reduce la oferta de su aceite. Se
emplea más colza y girasol en los principales países
y regiones demandantes del Hemisferio Norte. Mejoran
los precios del aceite en Rótterdam a futuro, y se
nota cierto entusiasmo en la industria local
exportadora.
Informe del Lic. Jorge Ingaramo, economista asesor
de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).
A
prácticamente dos semanas de la reunión del G-20 en
Londres, no puede negarse la mejora en la confianza
por el futuro de la economía mundial. No obstante,
nadie asegura que la crisis haya tocado fondo. En
los últimos días, se ha profundizado la política de
salvataje a los bancos, en los EE.UU., puesta en
evidencia por el repunte de sus valores accionarios.
El futuro de la industria automotriz sigue sembrando
dudas, por lo cual el principal indicador bursátil (Dow
Jones) no logra superar de manera definitiva los
8.000 puntos y encaminarse hacia una tendencia
permanentemente alcista.
Las
demoras en la instrumentación de lo acordado en
Londres generan dudas en torno al comercio mundial:
los pronósticos, para 2009, de organismos
internacionales, sitúan su caída entre 6 y 9%, en
volumen físico. La respuesta del paquete de los M
U$S 250.000 parece muy tibia, a la hora de atenuar
dicha caída. Es preciso evitar las devaluaciones y
las restricciones comerciales que tratan de
transferir el desempleo y la caída del nivel de vida
“al vecino”. Este mecanismo, habitual para cubrirse
de crisis externas, de generalizarse, complicaría la
salida, sobre todo para productos sensibles a las
políticas de sustitución de importaciones, como ser
los aceites de calidad o las carnes de más alto
valor y los insumos forrajeros destinados a
producirlas.
Mercado Internacional
El
reciente informe del USDA sobre oleaginosas toma
nota del menor consumo forrajero de soja, producto
de la menor oferta (fundada en la sequía del
Hemisferio Sur) y un aumento en la demanda mundial
de girasol (17,5%) y de colza (11,1%) para molienda.
La baja en el crushing de soja (3,3%) lo induce a
suponer un mayor empleo de trigo de alta calidad
producido en Europa y en los “nuevos graneros” del
mundo (Ucrania y Rusia). La molienda total de
oleaginosas crecería apenas, de Mt 338,4 a Mt 341,2,
o sea menos del 1%, mientras que la relación entre
stocks finales, de la campaña 2008-09 (para el
Hemisferio Norte), versus molienda, bajaría de 18,4%
a 17,2%, con una merma total en los stocks de Mt 4,
principalmente debidas a la soja, con una caída de
más de Mt 7.
En
girasol, se estima una producción mundial de Mt 32,2
(18% de suba con respecto al año pasado y 8%
superior a la oferta de hace dos años), lograda con
prácticamente la misma superficie cultivada que en
2006 (M Has 23,2). Se recuerda que la campaña
2007-08, en el Hemisferio Norte, fue seriamente
afectada por el clima, en tanto la que está en curso
muestra records productivos, con Mt 6 adicionales
generadas por la Unión Europea, Ucrania y Rusia que,
en conjunto, pasaron de Mt 14,6 a Mt 20,6, con nada
menos que un 41% de suba.
Para el
USDA, La Argentina ofrecerá apenas Mt 2,5 y el total
de la oferta mundial crecerá, como se dijo, 18,3%.
Como el consumo aumentará 18,1%, habrá una leve
caída en los stocks (como porcentaje de la molienda)
del 12,5 al 12,0%. Cabe consignar que, la oferta
mundial habría crecido 20% si se agregara una
diferencia de unas 500.000 toneladas adicionales,
provistas por nuestro país (el último informe de la
Bolsa de Cereales estima la producción en Mt 3).
Es
importante estudiar la evolución de la colza, dado
que en aceites compite fuertemente con el girasol en
nuestro principal mercado de destino: la Unión
Europea. La producción mundial también crecerá
19,6%, lo cual justifica una suba del 11,6% en el
consumo y un aumento del 6,9 al 11,6% en la relación
mundial stock/consumo. Tanto China como la Unión
Europea tuvieron muy buenos resultados, con 13,5 y
3,7%, respectivamente, de aumento en la oferta. Sus
importaciones justifican también un aumento del 54%
en el comercio de esta semilla, que en Europa es el
principal insumo en la producción de biodiesel.
También en
girasol hay un aumento de las importaciones
mundiales, principalmente de aceites, motorizada por
la Unión Europea (crecimientos de 44 y 21% anual,
respectivamente).
Se está
produciendo, entonces, la fase final de la digestión
de la sobre-oferta y recomposición de stocks en el
Hemisferio Norte, tanto en aceites como en harinas,
en el marco de un consumo que se mantiene estancado
y que recién va a demandar en el segundo semestre,
la oferta de girasol y derivados generada en el
Hemisferio Sur, principalmente nuestro país. Esto,
de alguna manera, está reflejado en los precios de
los aceites en Rótterdam. El de girasol ha subido a
U$S/tn 825, previéndose una mejora hasta U$S/tn 870,
para octubre-diciembre. Nuestro aceite está
prácticamente a la par en las posiciones corrientes,
con los de soja y canola, pero tendrá una prima de
precio, sobre todo en relación al de soja, en el
segundo semestre. Obsérvese que habrá menos oferta
de soja así como de girasol, en el Hemisferio Sur, a
raíz de la sequía.
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