Profesionales
del INTA de distintos puntos del país se reunieron
en General Villegas para capacitarse en materia de
comportamiento animal, una temática de gran
importancia en algunos países de Europa, Norte y
Sudamérica y que comienza a ser conocida en la
Argentina.
El campo
experimental del INTA de General Villegas fue el
lugar donde coincidieron profesionales del INTA de
varias Estaciones Experimentales y del Instituto de
Tecnología de Alimentos (INTA-CICA) para
interiorizarse en la temática del comportamiento
animal.
Investigadores de
las Bariloche, Cnia. Benítez, Rafaela, Anguil,
Castelar, Balcarce y General Villegas, que trabajan
en temas vinculados con la calidad de carne, leche y
fibras de origen animal, se capacitaron en el uso de
técnicas de medición e indicadores de comportamiento
animal con el fin de obtener herramientas para la
comprensión de problemáticas vinculadas al bienestar
animal, principalmente en lo que se refiere a
calidad de productos pecuarios.
La
Méd. Vet. M.Sc. Natalia Aguilar, de la Experimental
de Cnia. Benítez, fue la encargada de coordinar los
tres días de taller, donde se combinaron contenidos
teóricos con prácticas a campo. Sobre el
comportamiento animal explicó que “(…) lo definimos
como todo lo que el animal hace o deja de hacer,
vinculado a su reacción ante distintos estímulos.
Sabemos que la reacción del animal, ya sea por
ejemplo alejarse de una persona o reaccionar ante la
presencia de un predador, genera cambios bioquímicos
que luego se identifican a través de análisis en
laboratorio. Observando esa manifestación del
animal, podemos comenzar a interpretar este tipo de
resultados”.
Con respecto a la
conveniencia de adentrarse en esta línea de trabajo,
la Med. Vet. hizo hincapié en la rentabilidad
futura: “Si logramos incorporar prácticas de
bienestar animal en el manejo de nuestra hacienda,
lograremos mejorar la rentabilidad del producto que
obtenemos. Porque se tratará de un producto que
proviene de un animal estresado, una mejor carne y
leche, un producto diferenciado por su mejor
calidad, manteniendo a su vez un ambiente más
sustentable”.
Otro de los aspectos
a los que hizo mención es la factibilidad para el
productor de trabajar en este sentido, ya que no
supone la incorporación de tecnologías costosas; en
efecto: “Nosotros demostramos a la gente que se
trata más de un cambio de actitud respecto de cómo
reaccionan los animales frente a nuestra presencia y
acciones. Es un trabajo de capacitación de la gente,
del técnico, del productor y el personal de campo,
para interpretar a los animales y evitar a partir de
algunas prácticas las pérdidas que se generan por
fracturas, golpes, o el propio estrés que se
genera”.
Un tema actual, a futuro
La homologación de
normas de calidad es una tendencia que avanza
lentamente pero sin pausa. La necesidad de trabajar
en este aspecto es destacada por Aguilar como una
línea de investigación que puede cobrar relevancia
en el futuro cercano: “Se estima que para 2010 o
2011 la Comunidad Europea va a exigir una serie de
normas orientadas a cómo tratar a los animales,
sumado a un seguimiento de las prácticas en el país
a través de auditorías donde se midan indicadores
comportamentales. Desde ese punto de vista, el
interés del INTA se centra en el futuro próximo,
entrenando a los técnicos para poder avanzar con
investigación y así estar preparados para aplicar
estas normas cuando llegue el momento”.
En la actualidad, algunos grupos de investigadores
del INTA desarrollan actividades orientadas a
estudiar el efecto del estrés sobre la calidad de la
carne bovina. Tal es el caso del Grupo de Producción
Animal de la EEA Gral. Villegas que participa, a
nivel nacional, en el Proyecto Específico Calidad de
Carne Bovina evaluando el efecto de la interacción
entre el temperamento animal y el estrés peri-faena
sobre la calidad de la carne.
Contacto:
Méd. Vet. Patricio
Davies
pdavies@correo.inta.gov.ar |