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El CIMMYT
está adaptando el método de haploides
duplicados, una tecnología moderna diseñada
para generar líneas endogámicas de maíz
tropical para África al sur del Sahara. Es
una tecnología que promete ayudar a bajar
los costos y a generar en menos tiempo maíz
con mejor adaptación a los ambientes más
difíciles en que trabajan los agricultores
pobres del mundo.
Los
científicos del CIMMYT han comenzado a
generar variedades tolerantes de maíz
tropical para lugares como África al sur del
Sahara; utilizan un método muy avanzado, que
se conoce como haploides duplicados, que en
el pasado habían aplicado principalmente
comercializadoras de semilla cuyas
operaciones, en su gran mayoría, se
concentran en maíz para zonas templadas.
“Haploide” se
refiere al número de cromosomas en una
célula reproductora, como esperma u óvulos.
En gramíneas como el maíz, las células
reproductoras, es decir, el polen y los
óvulos, contienen 50% de los cromosomas de
un individuo totalmente desarrollado. La
fertilización combina la información
genética de los dos progenitores y la
descendencia hereda series de pares de
cromosomas, que portan la diversidad de cada
uno de los progenitores.
“Los
mejoradores de maíz que desarrollan
híbridos, es decir, el tipo más productivo
de las variedades de maíz y el que más
comercializan las semilleras, deben en algún
punto crear líneas puras y genéticamente
estables de plantas individuales idóneas,
que sirvan como progenitores de los
híbridos", dice José Luis Araus, fisiólogo
especialista en maíz del CIMMYT.
Habitualmente, los fitomejoradores obtienen
líneas utilizando polen de la propia planta
para fertilizar en repetidas ocasiones
plantas de maíz individuales seleccionadas.
Para este trabajo se necesitan grandes
extensiones de tierra, mano de obra, ambos
costosos, además de tiempo en el campo, por
lo general siete o más generaciones, hasta
en lugares donde se pueden sembrar dos
cultivos por ciclo.
Líneas
más puras, menos costosas, más rápido
En las
postrimería del siglo XX, los investigadores
agrícolas crearon un método más rápido y más
económico para generar líneas progenitoras
genéticamente uniformes; no obstante, se
trataba de un procedimiento complicado desde
el punto de vista técnico. El primer paso
tiene que ver con hacer cruzas de maíz
normal con tipos de maíz especial llamados
"inductores", cuyo polen hace que el maíz
normal poduzca semilla que contiene
embriones haploides. El embrión haploide es
portador de una sola serie de sus propios
cromosomas en lugar de series de pares
normales. Se siembran los embriones y el
posterior tratamiento a las plántulas con un
químico especial hace que se “fotocopien”
sus cromosomas haploides, que forman una
planta fértil dotada de una serie duplicada
de cromosomas idénticos, capaz de producir
semilla 100% genéticamente pura. “El
tratamiento existente, lo mismo que lograr
que el embrión produzca una cantidad
razonable de semilla de una línea pura, es
muy complicado", explica Ciro Sánchez
Rodríguez, técnico del CIMMYT encargado de
los ensayos en campo de haploides
duplicados, “pero cuando el proceso se
perfecciona, únicamente se necesitan dos
generaciones, alrededor de un año, y las
ventajas en cuanto a la logística son
enormes.”;

Vanessa Prigge en el campo de la
estación experimental del CIMMYT
donde se ensaya maíz para el
trópico. |
Ensayos extensivos primero en el trópico
El CIMMYT está poniendo en marcha la
tecnología de haploides duplicados en una
estación experimental en México, utilizando
plantas tolerantes a la sequía y adaptación
a los suelos de África Subsahariana. “El uso
que hace el CIMMYT de las prácticas es otro
ejemplo de cómo ponemos tecnologías de
vanguardia al servicio de los pequeños
agricultores menos favorecidos”, señala
Araus. “Entre otras cosas, esto representa
una buena oportunidad de aumentar la
disponibilidad de variedades mejoradas con
tolerancia a la sequía para África al sur
del Sahara", dice.
Las
comercializadoras de semilla en Europa y
Norteamérica han sido los principales
usuarios de la tecnología de haploides
duplicados, y los genotipos inductores que
existen son de adaptación a climas
templados. “El comportamiento de los
inductores es muy pobre en los ambientes
tropicales de nuestras estaciones en
México”, según Vanessa Prigge, estudiante de
posgrado de la Universidad de Hohenheim que
trabaja en el CIMMYT en el perfeccionamiento
de la técnica. Para generar inductores que
funcionen mejor en ambientes del trópico,
Prigge y otros colegas están cruzando
inductores de climas templados de Hohenheim
con maíz del CIMMYT, de México, Kenia y
Zimbabue. “Esperamos tener versiones de
inductores para el trópico en un par de
años”, indica.
Llegar
a los campos de los agricultores
Las líneas de maíz derivadas de este trabajo
se usarán inicialmente en los proyectos
Drought Tolerant Maize
for Africa (DTMA)
y
Water Efficient Maize
for Africa (WEMA).
“Esta es una
tecnología muy interesante”, señala Aida
Kebede, estudiante etíope de doctorado de
Hohenheim que está ayudando a poner en
marcha la tecnología de los haploides
duplicados en el CIMMYT. “Es la clave para
atender de manera más rápida los problemas
que continuamente enfrentan los productores
de maíz en África: sequía, presión de
enfermedades y escasa productividad. ¡Me da
mucho gusto poder ayudar!”
Para mayor
información, diríjase a José Luis Araus,
fisiólogo especialista en maíz (j.araus@cgiar.org) |