|
Un
equipo de investigadores argentinos estudió los
niveles de contaminación por hongos y micotoxinas en
híbridos Bt y no Bt. El análisis de los resultados
demostró que estos niveles son significativamente
menores en los maíces transgénicos Bt que en sus
pares convencionales.
Los
insectos lepidópteros, como el barrenador del tallo
(Diatraea saccharalis), constituyen la principal
plaga de los cultivos de maíz en Argentina. Sus
larvas se alimentan de los tallos, hojas y granos,
dejando galerías que dañan la planta, la quiebran,
impiden el transporte de nutrientes y son vía de
entrada para hongos, cuyas toxinas (micotoxinas) son
muy peligrosas para la salud humana y animal.
Como
una manera de controlar biológicamente el daño
causado por los insectos, se han desarrollando los
maíces llamados Bt, que contienen genes de la
bacteria Bacillus thuringiensis, cuyos productos
resultan tóxicos para la plaga e inocuas para otros
organismos. Los beneficios que presenta el maíz Bt
se centran en la posibilidad que tiene el agricultor
de controlar las plagas sin emplear insecticidas, lo
que constituye, además, un beneficio directo para el
medio ambiente. En particular, el control eficiente
de las plagas permite una máxima expresión del
potencial de rendimiento, un manejo más flexible de
las fechas de siembra y cosecha, y una mejor calidad
del grano.
Un
efecto indirecto de la protección contra estas
plagas ha sido observado y corroborado por
investigadores de todo el mundo, que han asociado la
resistencia a insectos de los maíces Bt con niveles
menores de micotoxinas en grano, lo que constituye
un beneficio para la salud humana y animal. En este
sentido, un equipo de investigadores argentinos
acaba de demostrar que también en Argentina los
niveles de micotoxinas son menores en los híbridos
de maíz Bt que en los no Bt. Según el artículo
“Fungal and mycotoxin contamination in Bt maize and
non-Bt maize grown in Argentina”, publicado en la
revista internacional World Mycotoxin Journal, la
Dra. Sofía Chulze y colaboradores analizaron los
resultados obtenidos durante dos campañas y en
diferentes localidades, y observaron que los niveles
de infección por el hongo Fusarium (el más
prevalente en los cultivos de maíz en Argentina)
eran me nores en los maíces Bt que en los no Bt. De
la misma manera, los niveles de fumonisinas (la
micotoxina producida por este hongo) resultaron
significativamente menores en los híbridos Bt que en
sus pares convencionales. Estos resultados confirman
la relación directa que existe entre el control de
la plaga debido a la resistencia Bt y los niveles
significativamente menores de contaminación por
hongos y sus micotoxinas.
Argentina cultiva maíces genéticamente modificados
Bt desde 1998, y actualmente esta característica
está presente en más del 70% de los híbridos que se
comercializan en el país.
23 02
ArgenBio |