Una
agricultora del Grupo Kware Lishe, Tanzania,
explica cómo se produce el maíz con calidad
proteínica. |
La colaboración del
CIMMYT en la investigación sobre maíz en África
Oriental se remonta a la década de 1960, cuando se
fundó el Centro. De los vínculos que desde aquella
época se establecieron entre investigadores y
extensionistas, legisladores, organismos no
gubernamentales, distribuidoras de semilla,
molineros y agricultores, han surgido excelentes
equipos de mejoramiento y difusión y nuevas
variedades con potencial, que han tenido buena
aceptación entre los agricultores. Prueba del valor
que esto representa son los premios que
recientemente se otorgaron a equipos de trabajo en
Tanzania y Etiopía.
Durante un taller de trabajo
itinerante que realizaron científicos del CIMMYT y
del país a fin de observar las actividades de
mejoramiento y difusión en Etiopía, Kenia, Tanzania
y Uganda, de común acuerdo fueron elegidos los
receptores de dos premios, uno al mejor equipo de la
región en la promoción de tecnologías, encabezado
por el Instituto Seliano de Investigación Agrícola
(SARI), Tanzania, y otro para el mejor equipo en la
región de mejoramiento de maíz para tolerancia a la
sequía: el Instituto Etíope de Investigación
Agrícola (Ethiopian
Institute of Agricultural Research, EIAR)-Centro
de Investigación Melkasa.
"Los premios se otorgan por
los productos de la asociación colaborativa y la
formación de equipos de trabajo a largo plazo en la
región, orientados al rápido desarrollo, liberación
y distribución de variedades de maíz de adaptación
local, tolerantes a factores desfavorables y mayor
contenido de nutrientes", revela Wilfred Mwangi,
líder del proyecto "Maíz tolerante a la sequía para
África (Drought
Tolerant Maize for Africa, DTMA)
que fue lanzado en 2006 y patrocinador de los
premios. "Esperamos que los premios promuevan
métodos de trabajo en equipo para la consecución de
resultados, como aquellos que esperamos lograr en el
proyecto DTMA."
Destacados
fitomejoradores etíopes
El Dr. Aberra Deressa, Ministro Etíope de Desarrollo
Agrícola y Rural e invitado de honor, hizo entrega
del premio especial al equipo del EIAR, en Melkasa,
por el trabajo que han venido haciendo desde el 2000
y que culminó en el lanzamiento de cinco nuevas
variedades de maíz tolerante a la sequía. En ensayos
en finca y en la estación experimental para evaluar
el comportamiento agronómico y el rendimiento en 14
localidades con escasez de humedad, las nuevas
variedades excedieron el rendimiento de las
principales variedades en más de 30%. Dado que los
agricultores mostraron mayor preferencia por una
variedad, Melkasa-2, por su grano blanco y madurez
intermedia, ésta se multiplicó en los terrenos de
los agricultores y se distribuyó en la comunidad.
"El
equipo de Melkasa produjo y vendió también semilla
básica de las cinco variedades a los productores de
maíz etíopes, incluida la Ethiopian Seed Enterprise,
que posteriormente produjo semilla certificada",
informa Alpha Diallo, mejorador de maíz del CIMMYT
en la región que colaboró con el equipo de Etiopía
en el desarrollo e identificación de estas
variedades. "Las variedades han sido promovidas en
demostraciones prácticas y visitas a los terrenos."
"Durante muchos años, hemos tenido un gran apoyo en
cuanto a capacitación por parte del CIMMYT", expresó
el Dr. Aberra Deressa. "Consideramos al CIMMYT parte
de nuestro programa nacional y recomendamos a otros
colaboradores que adopten este modelo."
La parte de la
molienda: mejor nutrición y más dinero en efectivo
El equipo multidisciplinario de Tanzania galardonado
con un premio lo forman mejoradores, agrónomos,
socieconomistas, productores de semilla (incluidos
agricultores) y molineros, liderado por el SARI en
Arusha. La harina de maíz en África Oriental se
utiliza principalmente para preparar ugali, una
papilla o gacha a base de maíz, fuente importante de
energía y proteínas para los habitantes de Tanzania.
Las tres nuevas variedades por las que el equipo de
investigación tanzano recibió el "Premio a la
difusión tecnológica" son de maíz con calidad
proteínica (QPM), con apariencia y comportamiento
similar a los del maíz normal, pero cuyo grano
aporta una mayor cantidad de lisina y triptofano,
aminoácidos esenciales para el crecimiento de los
seres humanos y los animales de granja.
La
promoción que se hace en Tanzania del QPM para
molienda contribuye al incremento de la demanda de
semilla entre los agricultores. Dos empresas de este
ramo, Nyirefami Limited y la Grain and Flour
Enterprise, ya producen harina de QPM para ugali. A
la larga, ellos esperan sustituir la harina de maíz
tradicional, con objeto de satisfacer la creciente
demanda nacional de ugali de QPM y aumentar su
bienestar nutricional. "Con el "Premio a la difusión
en equipo" se reconocen las iniciativas que reúnen a
las piezas fundamentales, que van desde mejoradores
con ONG hasta distribuidoras de semilla, e incluso
compañías del ramo de la molienda, con la
participación de los agricultores en todos los
procesos, para llevar la tecnología (QPM) a los
consumidores", reporta Dennis Friesen, agrónomo
especialista en maíz del CIMMYT para África
Oriental.
Agricultores,
de espectadores a líderes
El CIMMYT ha dado a apoyo a sus colaboradores en la
aplicación de métodos participativos de evaluación
de nuevas variedades, de manera sistemática y
económica, en las condiciones en que trabajan los
agricultores sin recursos, y también les ha dado voz
a estos últimos para decidir si cierta variedad debe
comercializarse o no. En el caso de las tres
variedades de QPM en Tanzania, a los agricultores
les agradó una en particular por su excelente
rendimiento, buena cobertura de ápice y mayor
resistencia al rayado del virus del maíz, una
enfermedad que afecta seriamente a este cultivo en
la región.
El
Dr. Jeremiah Haki, Director del Investigación y
Capacitación del Ministerio de Agricultura,
Seguridad Alimentaria y Cooperación, ha encomendado
al CIMMYT que promueva la participación de los
agricultores. "Ocurre con frecuencia que los
agricultores no participan ni en el desarrollo ni en
la difusión de las variedades, sin importar si éstas
son apropiadas o no para ellos y si vale la pena
adoptarlas", señala Haki. "Mediante nuestra
colaboración con el CIMMYT, las distribuidoras de
semilla, ONG y grupos de agricultores, hemos puesto
especial énfasis en trabajar con los agricultores.
Podemos ver el resultado en las buenas variedades
que tienen muy buena aceptación entre ellos."
Apoyo que
facilita la investigación colaborativa y que produce
impactos en los terrenos de los agricultores
Las actividades de investigación y desarrollo
mediante las cuales estos equipos alcanzaron su
objetivo de llevar nuevas variedades de maíz a los
agricultores forman parte de una multitud de
proyectos, que recientemente patrocinaron organismos
como CIDA-Canadá, el Fondo Internacional para el
Desarrollo Agrícola (IFAD), la Fundación
Rockefeller, BMZ-Alemania, la Fundación Bill &
Melinda Gates y la Fundación Howard G. Buffett. Esta
y otras tareas en la región las ejecutaron el CIMMYT
en colaboración con la Asociación para el
fortalecimiento de la investigación agrícola en
África Oriental y África Central (ASARECA), y con
colaboradores del sector público y el sector
privado, ONG y OPC, según información de Friesen.
"Los proyectos son de apoyo mutuo", afirma. "Se
comparten resultados y actividades complementarios y
se integran en una estructura consolidada, con
objeto de generar y promover nuevas variedades que
toleren la sequía y la escasa fertilidad, resistan
plagas y enfermedades y ofrezcan mejor calidad
nutrimental."
Un comentario
final
Isaka Mashauri de TanSeed, uno de los receptores del
premio al equipo de trabajo de Tanzania, denomina al
suceso de estas asociaciones "de capital
importancia."
"Muchas gracias por el premio", expresó. "Estoy muy
emocionado y esto nos ha motivado a trabajar con más
variedades e híbridos nuevos y mejorados en los años
que vienen y a llevar las nuevas tecnologías a más
agricultores."
Para mayor información,
diríjase a: Wilfred Mwangi, líder de proyecto, DTMA
(w.mwangi@cgiar.org),
), o Dennis Friesen, agrónomo especialista en maíz (d.friesen@cgiar.org)
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