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La adopción de la siembra directa en el
Centro Sur de Buenos Aires posibilita la
intensificación de la agricultura. Al mismo tiempo,
la inclusión de la colza en las rotaciones permite
sembrar los cultivos de segunda en fechas más
adecuadas. En este marco, la demanda de nutrientes
puede ser mayor.
Con el objetivo de evaluar la respuesta de la colza
a la fertilización con nitrógeno
(N) y azufre (S) en el área, la
Chacra Experimental Integrada Barrow
(Convenio INTA- Ministerio de Asuntos
Agrarios) realizó, en 2005/2006,
2006/2007 y 2007/2008,
varios ensayos en campos de productores. En las tres
pruebas efectuadas durante la última campaña, se
aplicó N en dosis de 40 kg/ha,
80 kg/ha y 120 kg/ha,
sólo o combinado con 10 kg/ha y
20 kg/ha de S en forma líquida,
como tiosulfato de amonio.
En todos los casos, el N sólo produjo incrementos de
rendimiento que variaron entre el 18%
y el 80% por encima del testigo
-según los sitios y las dosis- mientras que los
aumentos debidos al agregado de 10 kg/ha
de S variaron entre 125 kg/ha y
270 kg/ha y, para la dosis de
20 kg/ha de S, la respuesta alcanzó
entre 230 kg/ha y 350 kg/ha.
Del análisis de los resultados obtenidos surge que
cuando se fertiliza solamente con N, la respuesta es
positiva hasta alcanzar el nivel de 150 kg/ha
del elemento -entre la cantidad disponible en el
suelo y el aporte del fertilizante-, mientras que
cuando el N se combina con aplicaciones de S, los
aumentos son lineales hasta el nivel de 200
kg/ha de N.
Ingrese
aquí para acceder al
trabajo completo.
Informes:
Ing. Martín Zamora, Ing. José Massigoge, CEI Barrow,
(02983) 431081/3,
mzamora@correo.inta.gov.ar,
jmassigoge@correo.inta.gov.ar
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